Toda la visión Renacer está fundamentada en la visión dada por el Señor a Nehemías, cuyos principios y propósitos son la reconstrucción de los muros y cambiar las puertas del ser humano que, asolado por satanás, queda totalmente desanimado, permitiendo el robo y la vergüenza.
El Señor nos lleva a entender que estamos desenvolviendo este trabajo con dos tipos de personas.
1º Aquellos que habían estado en la casa del Señor como príncipes y fueron asolados, destruidos y cautivos de la religiosidad y están en las mismas condiciones que el pueblo que Nehemías vio en Jerusalén: son los que fueron destruidos por la violencia y cautivos del sistema religioso.
2º Aquellos que están en el mundo perdidos, asolados y condenados al infierno por satanás.
En un contexto amplio, hemos perseguido de forma obstinada el cumplimiento de esta visión en nuestro espíritu, así como el Apóstol Pablo.
“Porque, no fui desobediente a la visión celestial” (Hecho. 26:19)
Sabemos que, para formar las personas, esa visión debe estar fundamentada en la Palabra. Y sabemos que este fundamento viene de la enseñanza, que estructura las personas para vivir una vida espiritual victoriosa, abundante, sin sufrir las derrotas por satanás.
Visión de Nehemias
La visión de la Iglesia Renacer en Cristo está basada en el libro de Nehemías, que narra la reconstrucción de los muros de Jerusalén y la reforma espiritual y administrativa establecida por este hombre de Dios. Pero la palabra clave cuando se habla de la visión de nuestro ministerio es RESTAURACIÓN.
Jerusalén había sido destruida por los babilónicos en 586 a.C. (2 Re 25:10). A pesar de que tuvieron algunas tentativas de reconstruir el muro, la ciudad todavía se encontraba en ruinas y, sin el muro como protección, el pueblo estaba indefenso. Delante de esta situación los remanentes (los que no fueron llevados cautivos) habían perdido su identidad como pueblo, valores de soberanía y respeto propio. Este es el escenario donde Dios levanta Nehemías para realizar una poderosa obra de restauración, no solamente de los muros, sino también de la dignidad del pueblo de Judá.
Através de los posicionamientos espirituales y naturales de Nehemías, podemos marcar paralelos con aquello que hemos vivido en la visión Renacer, visto que también tenemos una gran obra de restauración por delante: en nuestras familias, en nuestros barrios, en nuestras ciudades, en nuestro país y en el mundo! |